1. Consumes 139 días de tu vida afeitándote.

La universidad de Boston afirma en un estudio que un hombre emplea a lo largo de su vida el equivalente a 139 días en afeitarse. ¿No prefieres utilizar ese tiempo en algo realmente útil como ver la tele o beber cerveza?, por ejemplo.

2. Los hombres con barba son más masculinos.

Y más atractivos, más saludables y mejores padres. Eso dice la universidad de South Walles, ¿vas a llevarles la contraria? Así que si eres un desastre como padre, déjate barba y échale la culpa a otro.

3. La barba está de moda.

¡Ojo!, pero la barba limpia y arreglada. Con esto no queremos decir que la lleves marcada con tiralíneas como Jorge Javier Vázquez. Mejor que parezca una barba natural.

4. Podrás hacer cosas de tipo duro.

Conducir una Harley sin parecer que has llegado a la crisis de los 40, fumar sujetando el cigarrillo con los dedos índice y pulgar, tomarte un whiskey sólo con hielo, salir a la calle sin camiseta y con tirantes, llevar sombrero sin parecer un mimo… bueno, esto último queda a tú elección.

5. Te respetarán más.

La mayoría de la gente relaciona la barba con una posición social más elevada y como señal de respeto. Si te acaban de ascender en el trabajo, ya sabes: déjate barba.

6. Protege del sol y de los rayos UV.

Te ahorrarás una “pasta” en protección solar.

7. Porque llega el invierno y hace frio.

La barba es un protector natural: protege del frio en invierno y evita el calor en verano

8. Y ¿por qué no?

Por probar y dejarte barba no te va a pasar nada. Lo peor, que te guste. Aprovecha un fin de semana: no te afeites el viernes, sábado ni domingo. El lunes por la mañana, coge una cuchilla de afeitar y arréglate la parte del cuello, las patillas y los mofletes (esos pelos sueltos tan anti-estéticos). ¡y ya tienes tu barba de 3 días!. A partir de ahí, cambia tu afeitadora por un barbero y prueba con el tipo de barba que mejor se adapte a ti.